La Tercera •
15 Aug 2026
En París, Jaime Bayly relata la angustia tras la desaparición de su gata en medio de un calor sofocante
Sumario
En el taxi de regreso al hotel, mi esposa leyó un mensaje en su celular y de pronto torció el gesto. La habían dado una mala noticia. Lola, nuestra gata, había desaparecido. Llorando a gritos, la asistenta María le decía a mi esposa que no encontraba a Lola en su apartamento.
Tópicos
- Caminar a media tarde bajo cuarenta grados centígrados era un suplicio.
- El mundo se incendiaba y no sería yo quien apagase las llamas.
- Buscaba las sombras como un adicto buscaría el narcótico.